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 La ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, presentará en unos dÃas la ley que tratará de mejorar la carrera cientÃfica y la financiación de la investigación
Cristina Garmendia (San Sebastián, 1962) lleva menos de dos años al frente del Ministerio de Ciencia e Innovación (MICINN), pero ya ha vivido un buen número de crisis. El descenso en los presupuestos destinados a la I+D+i generó múltiples crÃticas entre los cientÃficos españoles, e incluso provocó un durÃsimo editorial de la prestigiosa revista Nature que censuraba su "inexperencia polÃtica". Garmendia también ha relevado a su secretario de Estado de Investigación, Carlos MartÃnez, y ha sufrido el recorte de las competencias en Universidades que inicialmente controlaba su departamento.
La verdadera prueba de fuego de la gestión de Garmendia, sin embargo, empieza ahora. En unos dÃas, el MICINN presentará el borrador de la nueva Ley para la Ciencia, la TecnologÃa y la Innovación, que sustituirá a la de 1986 y cuyo objetivo fundamental será reestructurar la carrera cientÃfica para hacerla más atractiva para los jóvenes investigadores, acabando con las becas de investigación y sustituyéndolas por contratos laborales (y no en prácticas, como sugerÃa el primer borrador de esta ley). Garmendia se ha planteado el reto también, durante los seis meses de la presidencia española de la UE, de contribuir a mejorar la complicadÃsima movilidad de los cientÃficos dentro de la UE.
¿Cuál es la prioridad de su ministerio durante esta presidencia?
Queremos impulsar la ciencia para la recuperación y el crecimiento económico, porque invertir en ciencia es invertir en economÃa. Queremos defender este lema, y desarrollarlo en tres ejes: el de la integración, el de la implicación y el de la inclusión. Nuestra intención es integrar la ciencia y la innovación en el corazón de las polÃticas europeas, y para ello tenemos que avanzar en el compromiso de los recursos. Ahora mismo, el programa marco, que tiene un presupuesto importante, significa apenas el 5% del presupuesto total que tienen los paÃses europeos. Además, queremos abordar el problema de la movilidad de los investigadores en la UE, no sólo en el Consejo de los ministros de Ciencia, sino también en el Consejo de los ministros de Trabajo. Tengo el compromiso del ministro [Celestino] Corbacho para que su Consejo reciba a una delegación de ministros de Ciencia que pueda exponer la necesidad de mejorar la movilidad del colectivo de los investigadores. También trabajaremos en reducir la burocracia del programa marco.
¿Cómo se puede reducir esa burocracia?
"Vamos a ser pioneros en los derechos de los investigadores" Queremos avanzar en la reflexión de cómo introducir cambios que permitan tener un sistema más basado en la confianza en el usuario. Ahora, el sistema es muy intervencionista y con una fuerte carga administrativa a priori, y debemos avanzar en un procedimiento menos burocrático al inicio.
¿Y qué significa el tercer eje, el de la inclusión, aplicado a la ciencia?
Se trata de avanzar en la dimensión social de la ciencia, y es la primera vez que se va a abordar en Europa. En abril, en La Granja, celebraremos una gran conferencia que se llamará Ciencia contra la pobreza, y esperamos que sus conclusiones puedan ser recogidas en el consejo formal de mayo de Bruselas. Nos gustarÃa, por ejemplo, que en los currÃculos de los investigadores se incluya la cooperación al desarrollo.
Poco después de llegar al Ministerio, usted afirmaba que la Ley de la Ciencia estarÃa lista en el primer semestre de 2009. ¿A qué se debe el retraso?
Ha habido una reflexión dentro del Gobierno y se ha querido dar prioridad a la Ley de EconomÃa Sostenible (LES). En la Ley para la Ciencia, la TecnologÃa y la Innovación trataremos temas que serán complementarios a la LES, como los relacionados con la transferencia de conocimiento y la relación público-privada.
¿Cuál es la gran apuesta de la Ley de la Ciencia?
Los dos mayores ejes de esta nueva ley atienden a las dos grandes reivindicaciones del sistema cientÃfico. En primer lugar, el desarrollo de una carrera estable, predecible, basada en méritos y reconocida socialmente y, en segundo lugar, un sistema de financiación de la ciencia más autónomo, más flexible y también más eficiente, es decir, mucho menos burocrático. Esperamos que esta sea una ley transformadora de nuestro sistema cientÃfico.
"Queremos una carrera estable, predecible y basada en méritos" El número de alumnos de las carreras de investigación ha caÃdo un 30% desde 1997, probablemente porque muchos jóvenes prefieren estudiar para conseguir un trabajo donde no vayan a ser becarios hasta los 40 años
Pues se equivocan, porque la ciencia está generando muchas oportunidades, y generará más en el futuro. Además, las oportunidades no son sólo para los cientÃficos y tecnólogos. Hay, por ejemplo, una gran oportunidad para la ciencia en las empresas constructoras; este paÃs tiene comprometidos 3.800 millones de euros en inversión en grandes infraestructuras de ciencia, que hay que construir y mantener, y eso supone un reto tecnológico de ingenerÃa.
¿Y se va a profesionalizar la carrera cientÃfica?
La propuesta de carrera de la Ley de la Ciencia acaba con las becas, que serán sustituidas por contratos. Vamos a ser uno de los paÃses pioneros en Europa en los derechos de los jóvenes investigadores en su etapa de formación predoctoral. Yo creo que es un gran avance, y también para despertar las vocaciones cientÃficas; ya no estamos hablando de concatenar una beca tras otra, sino de un contrato que permita al investigador que está trabajando seguir formándose, pero con la seguridad de un contrato laboral. Muchos paÃses de Europa, como Reino Unido y Alemania, continúan con el sistema de becas. Pero esta es una apuesta decidida de España por la mejora de la carrera de los investigadores.
¿Incluirá la nueva ley una agencia para la financiación de la investigación?
Veremos cuál es la figura final, pero España es uno de los pocos paÃses que no cuenta con una entidad que garantice la flexibilidad de las actividades de I+D. Y ese es un lujo que no nos podemos permitir.
¿Qué espera del trámite parlamentario de esta ley? ¿Buscarán un pacto de Estado con todos los partidos, como ha afirmado en alguna ocasión?
"No sólo importa cuánto nos gastamos, sino en qué y para qué" La ciencia es una cuestión de Estado. Tenemos que ser capaces de buscar un consenso sobre qué retos tiene que abordar con éxito esta nueva ley. Creo que hemos hecho un esfuerzo en dialogar con todos los agentes del sistema, incluidos los partidos polÃticos, y espero que los intereses partidistas no prevalezcan sobre el interés del paÃs. En el trámite parlamentario esperamos recibir aportaciones de todos los grupos que ayuden a mejorar la ley pero, desde luego, no a entorpecerla.
Los jóvenes investigadores también se han quejado, en los últimos meses, de los recortes en la I+D+i. Tras el trámite parlamentario, ¿el presupuesto ha crecido o ha descendido?
Respecto a los presupuestos, uno de los resultados positivos de este debate es que ha conseguido que la discusión sobre la I+D+i esté en el ciudadano. Pero es importante saber que la polÃtica cientÃfica no es sólo una polÃtica presupuestaria. El único dato que estamos acostumbrados a manejar es el del gasto, pero tenemos que acostumbrarnos a hablar también del progreso y del resultado. No sólo importa cuánto nos estamos gastando, sino en qué y para qué. Desde la presidencia española de la UE vamos a intentar avanzar en algunos parámetros en este sentido.
Pero, finalmente, los presupuestos en I+D, ¿han bajado o subido?
El presupuesto del MICINN se incrementa en un 3,01%, lo que garantiza la plena operatividad del sistema cientÃfico, las convocatorias del Plan Nacional al mismo nivel que en 2009 y que habrá más becas y más contratos a cargo del Ministerio para cientÃficos y tecnólogos. Yo creo que, dentro de la coyuntura que estamos viviendo, este es el mejor presupuesto que podemos tener y refleja el compromiso de este Gobierno con la I+D+i.
Sin embargo, muchos cientÃficos siguen quejándose de los recortes. ¿Qué ha ocurrido entonces, es que no han sabido explicarlo?
Es posible que no hayamos sabido explicarlo pero, cuando hablamos de recorte, tenemos que entender que este está concentrado en la transferencia del Ministerio a sus Organismos Públicos de Investigación [OPI], y que este recorte ha sido compensado por los remanentes que tenÃan estos organismos. Esto significa que no tiene impacto en la operación del sistema cientÃfico ni en las convocatorias. Los investigadores pueden estar tranquilos. Y, además, nos tenemos que concentrar en los resultados. Un dato importante es que, en los últimos cinco años, este paÃs ha invertido en I+D+i lo mismo que en los diez años anteriores.
"El presupuesto aprobado es el mejor que podemos tener" ¿Y puede garantizar que ese aumento seguirá en 2011?
La polÃtica de I+D+i, como cualquier otra, tiene que organizarse desde una acción global de paÃs. Con este presupuesto hemos demostrado la importancia que le da este Gobierno a la I+D+i, y en el presupuesto de 2011 habrá que atender la dimensión social de la crisis económica, como hicimos ya en 2010. Lo que sà garantizo es que el sistema cientÃfico seguirá consolidándose en 2011, pero entendiendo que la polÃtica de I+D+i no es una isla, sino que está integrada en el corazón de la polÃtica económica española.
El editorial que publicó Nature aseguraba que usted carecÃa de "peso polÃtico" y achacaba el recorte a esa circunstancia. ¿Cómo recibió esa crÃtica?
Respeto todas las posiciones editoriales de las revistas, y más de las que tienen un prestigio como el que tiene Nature. Yo creo que lo que hay que hacer con las crÃticas, y también con los halagos, es contrastar los datos y los hechos, y yo estoy convencida de que Nature estará atenta a la evolución de España que, por sexto año consecutivo, seguirá incrementando sus presupuestos en I+D+i. Además, estoy segura de que Nature sabe también que no sólo en España se ha producido este debate, sino que también lo ha habido en otros paÃses de Europa, y en Japón o California. En todo caso, nosotros creemos, y defenderemos en Europa, que la ciencia necesita estabilidad presupuestaria.
¿Qué es lo que ocurrió para que sustituyera a su secretario de Estado, Carlos MartÃnez?
No ha ocurrido nada. Es un cambio de etapa. Carlos MartÃnez ha desarrollado un magnÃfico trabajo en la puesta en marcha del Ministerio y en la internacionalización del sistema cientÃfico, y yo quiero agradecer y reconocer su excelente trabajo. Él entró a formar parte del Ministerio en un momento en que nadie preveÃa la actual situación económica. Ahora, el momento es otro. Hemos avanzado mucho en la internacionalización, pero tenemos que seguir avanzando en la negociación con los agentes sociales y parlamentarios de una nueva ley, tenemos que llegar a consensos, tenemos que tener una actitud dialogante y, para eso, hace falta un perfil como el de Felipe Pétriz. Su talante negociador y su capacidad de gestión es lo que necesita ahora mismo el sistema de ciencia e innovación.
"El sistema de financiación de la ciencia será menos burocrático" ¿No hubo discrepancias entre MartÃnez y usted?
No hubo ninguna discrepancia. En esta etapa como cientÃfico, recuperamos a Carlos MartÃnez en un activo fundamental para el paÃs, y contará con toda mi ayuda.
Su Ministerio también ha perdido las competencias en Universidades, que ejecutan el 60% del presupuesto de I+D+i. ¿Se cometió un error antes o ahora?
Yo creo que lo que hay es una visión, por parte del presidente del Gobierno, de la necesidad de centrar un Ministerio únicamente en la educación, un compromiso que yo comparto. En este Ministerio, en todo caso, las universidades siguen siendo un eje fundamental, porque conservamos las competencias para impulsar la investigación y la transferencia de conocimiento en las universidades. Y trabajamos muy bien junto al Ministerio de Educación.
Usted ha sido investigadora, empresaria y polÃtica. ¿En qué traje se siente más cómoda de los tres?
Bueno, hay que modernizarse siempre y cambiar de traje [se rÃe]. Yo estoy muy agradecida al presidente del Gobierno por haberme dado la oportunidad de avanzar en la consolidación del sistema cientÃfico. Ha sido una gran oportunidad, y una responsabilidad que espero ejercer adecuadamente.  Fuente: FECYT (Fundación Española para la Ciencia y la TecnologÃa. Â
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